Los Dioses Deben Estar Locos (1980)

“ Una botella de cristal de Coca-Cola llega a parar a una tribu africana y los miembros de la misma la reciben con alegría creyendo que es un regalo de los dioses, pero tarde o temprano, la susodicha botella comienza a traer problemas entre ellos por lo que deciden deshacerse del vil objeto. Xixo, uno de los miembros de la tribu, inicia un viaje a través de la sabana para arrojar la botella por las cataratas. Mientras tanto, Andrew Steyn, un biólogo de la zona intentará conquistar a Kate, una profesora que imparte clase en Bostwana. Ambos se verán inmersos en el conflicto bélico-político del momento y convivirán a duras penas, en el desierto del Kalahari.